A más de una semana del terremoto en Colombia: el avance de la reconstrucción entre la ayuda humanitaria y la controversia política.
Con un saldo unificado de 312 víctimas mortales y pérdidas millonarias, la respuesta institucional se ve interpelada por errores de comunicación, cuestionamientos a funcionarios y el reto de articular la asistencia.
ACCIDENTES
Redacc. CdP.
8/20/20263 min read


A más de una semana del terremoto de magnitud 7,4 que devastó el centro-oeste de Colombia, la gestión de la catástrofe discurre entre promesas de reconstrucción estatal, movilizaciones de solidaridad ciudadana y severas críticas a la conducción política. La crisis comenzó apenas tres días después de la asunción del presidente Abelardo de la Espriella.
Consolidación de cifras y discrepancias iniciales Por primera vez desde la ocurrencia del sismo el lunes de la semana pasada, el Gobierno nacional elevó este martes a 312 la cifra oficial de fallecidos. Este balance coincide con el reporte presentado por el Instituto de Medicina Legal (IML).
La unificación de los datos oficiales ocurre tras días de inconsistencias numéricas. El propio mandatario De la Espriella afirmó el pasado viernes que únicamente en Pereira existían 140.000 damnificados pertenecientes a 41.600 familias, mientras que el día anterior había reportado un total nacional de 102.262 afectados de 45.523 familias.
Al respecto, Jairo Libreros, profesor de Seguridad y Defensa Nacional de la Universidad Externado de Colombia, señaló: "Yo creo que ese tipo de desfases entre entidades hace parte del proceso de ajuste que solamente se va a dar cuando entre a operar un sistema único de corte de incidentes, afectaciones y daños". El académico enfatizó que dicha plataforma debe ser alimentada y depurada por las instituciones correspondientes para garantizar transparencia y evitar confusión pública.
Evaluación de la respuesta e incidentes del Gabinete Pese a las horas que demoró el presidente en arribar a Bogotá tras la emergencia, Libreros consideró que la intervención gubernamental ha sido oportuna en materia de presencia institucional: "Mediáticamente han copado los espacios con presencia de altos funcionarios. Creo que hay una distribución por ministros, altos directores, que permiten enviar un mensaje institucional importante", agregando que la respuesta se dio "en la primera hora hábil del nuevo Gobierno".
Sin embargo, la gestión se ha visto empañada por diversas controversias:
Ministro de Vivienda: Jaime Andrés Beltrán enfrentó duras críticas tras realizar un viaje turístico a Santa Marta durante el fin de semana de la emergencia, en un contexto con 134.282 viviendas averiadas y más de 29.680 destruidas.
Presidencia: El mandatario fue cuestionado por lanzar balones de fútbol con el logo de su partido, Defensores de la Patria, a una multitud en Buenaventura, uno de los puertos del Pacífico más golpeados por el sismo.
Ministerio del Interior: Rodrigo Lara planteó la implementación de educación virtual para la niñez del departamento del Chocó, medida considerada inviable debido a los altos índices de pobreza, el déficit de infraestructura y el aislamiento geográfico.
Sobre estas acciones, Libreros concluyó: "Ese tipo de salidas en falso como la del ministro de Vivienda, el tema de los balones y otro tipo de escándalos que se han venido conociendo (...) terminan por afectar la confianza de los ciudadanos que ya está resquebrajada por cuenta de la tragedia".
Impacto regional y plan de reconstrucción El epicentro del sismo se localizó en San José del Palmar (Chocó), extendiendo los daños a los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. El panorama actual abarca infraestructuras educativas y comerciales cerradas, viviendas inhabitales y miles de familias desprovistas de bienes básicos.
Para atender la contingencia, De la Espriella declaró la emergencia económica y estimó el costo de la reconstrucción en 30 billones de pesos (aprox. 9.500 millones de dólares). Entre las medidas anunciadas figuran:
Subsidios de arrendamiento y alivios financieros en servicios públicos.
Un programa de construcción de vivienda nueva y mejoramiento habitacional.
La creación del "Fondo Milagro", organismo inspirado en el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec) —utilizado tras el terremoto de Armenia en 1999 que dejó 1.185 fallecidos— para estructurar el plan de recuperación.




